Sábado 30 de Mayo, 10.30 hs
mayo 12, 2009
Charla de Héctor Yankelevich "Melancolía: ¿duelo de la nada?"
marzo 24, 2009
Charla de Anabel Salafia - La estructura de la angustia a través de lo siniestro: El fantasma y el sujeto real.
Es interesante lo que sucede en el desarrollo freudiano respecto de la angustia. El hecho, como decía, de que se encuentre en el sino de manera latente la función del objeto. Para Freud los ojos son un desplazamiento y una sustitución del pene. La amenaza de castración en la interpretación de Freud cobra eficacia en realización a la muerte del padre de Nataniel a manos de Coppelius. Este último, así como su doble Coppola, no sería sino sustitutos del padre. El temor que el personaje del niño experimenta al respecto de estos sustitutos del padre no se debe sino al hecho de que el padre sea quien encarna a la gente de la castración, y es visto por el niño con una óptica construida a partir de la amenaza y en relación –hay que entender- con el deseo de muerte del padre.
Hoffmann parece profundamente informado respecto de la angustia y su relación con la amenaza tanto como la vinculación de estos elementos y la figura del padre, ya que en varios momentos del relato hace aparecer al padre con sus rasgos deformados convirtiéndose en una "horrenda y repugnante imagen del demonio. Se parecía entonces a Coppelius."
Es muy difícil así captar lo que hay de real que en términos del fantasma se convierte en irreal. Pero es preciso entender que esta "supuesta irrealidad" es la realidad que el sujeto cree en ella; en otras palabras es por esto por lo cual el fantasma es completamente eficaz a nivel de la constitución de los síntomas.
Respecto de los síntomas existe a partir de lo siniestro una fenomenología que revela que el hombre en su relación con el espacio no puede pensarse en términos cartesianos. El cuerpo no puede pensarse como extensión.
La prueba de la connaturalidad del hombre con su espacio la ofrecen los fenómenos relativos a la imagen del espejo. La posibilidad de no reconocer su propia imagen y todas las variantes que corresponden al fenómeno del doble.
Es importante tener en cuenta que si bien muchos ejemplos de lo dicho son encontrados en la literatura fantástica, autores como Hoffmann, Poe, Dostoievski, y Maupassant, han escrito sus historias con los datos que le dictaban sus propias experiencias vividas respecto de lo ominoso en su relación con el espejo.
Lacan encausa su trabajo en primer lugar por la vía del estadío del espejo, en segundo lugar a través de la generalización de ese estadío, que el llamado Esquema óptico. Desarrollo éste que le permite un gran avance, el que se precisa en la fórmula la angustia es no sin el objeto. Ese objeto que es el objeto 'a' es el que debe permanecer no visible en la lógica del Esquema óptico. Este objeto ese el que aparece donde no debe haber nada, la boca del florero que en el esquema es el soporte de la imagen narcisista nos da la lógica de lo siniestro. En la boca de este florero, Lacan sitúa lo que en su álgebra llama - lugar vacío o de la falta. Si algo, cualquier cosa aparece allí "la falta viene a faltar".
Como dije hay una definición de Schelling de lo siniestro que Freud toma en cuenta y que hoy podemos considerar perfectamente lacaniano: Lo ominoso es la aparición o manifestación de algo secreto o que debería permanecer oculto.
Lo que se desprende como definición de Lacan hemos visto que está bastante próxima a esto. Efectivamente, como antes dije, cuando algo viene al lugar de la falta que es en realidad un vacío, cuando algo viene a ese lugar y falta la falta. Podemos hacer equivaler eso, sea lo que fuere, a la presencia o aparición de 'a' que como objeto del deseo no es visible para el sujeto tal como ocurre en el Esquema óptico.
Existe la angustia como señal en el yo de lo que ocurre en el sujeto a nivel del fantasma. Por ejemplo, la presencia de 'a' desencadena la señal de angustia.
Cuando en el pasaje de la libido del yo al objeto, la presencia de 'a' está en juego hay angustia. Se dirá que 'a' está presente siempre en el fantasma:
Pero el sujeto por lo mismo está en fading es decir, ante la emergencia de 'a' el sujeto desaparece.
Hay un tipo de angustia relativa a la falta de la falta o falta de apoyo de la falta. Clínicamente es una cuestión que considero de suma importancia, es decir, el hecho de situar en cada caso el punto en que se operó una sustracción de la falta. La falta es la condición del deseo, de que haya un deseante en un sujeto. La falta es también la carencia del sujeto, carencia con la cual éste puede hacer algo.
noviembre 11, 2008
Presentación de Jorge Palant: "Primer Dolor"
Aquí un fragmento de la charla:
Lacan hace todo un recorrido en relación al fantasma masoquista “Pegan a un niño”. Hay una expresión de Lacan muy temprana y muy dura, con respecto al masoquismo primario, en el seminario 2, donde dice: lo que Freud nos enseña con el masoquismo primordial, es que la vida no quiere curarse. La reacción terapéutica negativa le es inherente. O sea, una cosa es creer que la reacción terapéutica negativa forma parte sólo de ciertos análisis, llegado cierto punto, y otra cosa es decir: lo que Freud nos dio con el masoquismo primario es que la vida no quiere curarse, es decir, eso nos pasa a todos, es un hecho bien de estructura. La vida no quiere curarse. Y no es que Lacan lo discute, lo cita, lo afirma. Y agrega: la reacción terapéutica negativa, le es inherente, forma parte de…
El motivo del pequeño recorrido que voy a hacer en Lacan de “Pegan a un niño” y después la cita de algunos otros textos posteriores, es ver de qué manera Lacan va desplazando lo que es un fantasma masoquista, que Freud estudia detenidamente en 6 pacientes: 4 mujeres y 2 hombres, él va llevando eso, lo que puede ser un fantasma perverso en un sujeto en análisis, a una respuesta a una manifestación de la estructura, una vez más, es eso que les pasa a todos. Y llega a decirlo. En el seminario 4, cuando él se ubica en relación al fantasma “Pegan a un niño”, él lo hace ahí como para modificar ese dicho freudiano que se había instalado muy fuertemente en las corrientes psicoanalíticas: la neurosis es el negativo de la perversión. Es decir, lo que en la neurosis está reprimido, en la perversión está a cielo abierto, es una pulsión desnuda, y todo lo que dio lugar en términos de las fijaciones, etapas pregenitales, las etapas preedípicas, y toda la clínica que esto genera. Entonces, el esfuerzo de Lacan en este punto es, siguiendo el texto freudiano a la letras, demostrar que la perversión, que el fantasma perverso está tan articulado, a su manera, al Edipo y a la castración, como los síntomas neuróticos. Ese es el primer movimiento que hace Lacan de “Pegan a un niño”, en el seminario 4. En el seminario 5 va un poco más allá, porque ya tiene algunos elementos que son muy de su propia cosecha, como el significante fálico, y el . Entonces ya cuando aborda el fantasma “Pegan a un niño”, habla de los tres tiempos del fantasma, en Freud uno lo ubica antes del Edipo, aunque el padre esté presente, supuestamente el primer tiempo, el segundo está claramente ligado al momento edípico, y el tercero es como lo que queda de eso. Pero es en relación a esto que él cuando habla del padre, cuando Freud considera que el primer tiempo tiene que ver con que es el padre que le pega al hermanito que yo odio, ¿por qué? Porque de esa manera me demuestra a mí que me quiere a mí y no que lo quiere a él. O sea, cuando Freud ubica al padre ahí, Lacan lo relativiza un poco, y habla del , es decir, que quita al padre en tanto real de esta escena fantasmática, y habla del efecto que pueda tener, de la presencia que pueda haber del Nombre del Padre. Y a renglón seguido, lo que hace es ubicar el látigo, no tanto como el instrumento de la práctica masoquista, sino el látigo como aquello que golpea literalmente, pero corriéndolo un poco de lo singular del fantasma, para ubicarlo en relación al efecto del falo en la estructura. De manera tal que le permite decir a él –y esta es quizás una de las partes más osadas que él tiene- ¿de qué se trata?, dice él. Se trata de que de alguna manera todos están bajo la férula. Todos, al final cuando en el tercer tiempo son los niños que son pegados. Acá, por una parte es lo que hace a la manera de describir el fantasma perverso, el camino de la desubjetivización, la pérdida del lugar de los sujetos, esa cosa ambigua, difusa, esa prevalencia de lo imaginario, esta sería la descripción del fantasma perverso. Pero por otra parte, se sale de ahí y dice, en relación al látigo: todos estamos bajo la férula. Es decir que eso es algo que les pasa a todos. Es decir que hay algo que golpea, hay un significante que golpea. ....
Acá hay un momento en el seminario 5 que él dice algo, para mí muy sorprendente por muchos motivos, pero dice algo que tiene que ver con el título que decidí ponerle al trabajo: “Primer dolor”, “Un primer dolor”, me faltaron las comillas, me faltó la interrogación, no sé, pero hablar de primero en términos cronológicos es complicado, uno se expone a eso, ¿no? Pero lo que él dice acá, cuando está haciendo esta lectura de “Pegan a un niño”, dice esto: si reflexionan ustedes con cuidado, recurrir a una pretendida licencia de la naturaleza humana como modelo de aquello a lo que aspiraría la vida, no es una idea que debe hacernos sonreír ligeramente en el punto en el que nos encontramos. En materia de retorno a la nada, nada es menos seguro. Por otra parte, el propio Freud, en un pequeño paréntesis que les rogaría, encontraran en “El problema económico del masoquismo”, yo les pido a alguno de ustedes que si encuentra este paréntesis, me avise dónde está. Leí muchas veces “El problema económico del masoquismo”, buscando el paréntesis, y no lo encontré. En un paréntesis, nos indica que si el retorno a la naturaleza inanimada es efectivamente concebible como el retorno al nivel más bajo de tensión, al reposo, nada nos asegura que en la reducción a la nada, también ahí, por así decirlo, no se mueva algo, en esta reducción a la nada. En el fondo, nos encuentre el dolor de ser. Este dolor no lo hago surgir yo, no lo extrapolo, nos lo indica Freud, el dolor del masoquismo, dolor de la sexualidad, la perversión. Si encontramos en algún lugar en el “Más allá del principio del placer”, esta expresión: dolor de ser, también pido que me la transmitan. Este dolor no lo hago surgir yo, no lo extrapolo, nos lo indica Freud como el último residuo del vínculo entre Tánatos y Eros. Sin duda, mediante la agresividad motriz del sujeto para con lo que lo rodea, Tánatos consigue liberarse, pero algo queda en el interior del sujeto, en la forma de aquél dolor de ser que a Freud le parecía vinculada con la propia existencia del ser vivo.
agosto 27, 2008
Presentación de Rolando Karothy
Esto abre todo un campo extraordinario para pensar, por supuesto, qué significa la ley, y qué significa la relación de la ley con el padre; un viejo tema, como ustedes saben, que ya viene desde el psicoanálisis freudiano. La suposición neurótica es que el perverso encuentra a otro más o menos parecido a él, complementario, que más o menos le gusta que le realicen, que le efectúen, algunas prácticas, de modo tal que entre los dos se establecería una particular complementariedad. De ahí surge, por ejemplo, como paradigma de ésta idea, el llamado sado-masoquismo, el s-m, el ese barra eme, como se abrevia en los últimos años.
Bueno, también es interesante, lo digo porque va en sentido contrario a esta idea, pero por supuesto por el hecho de que lo haya dicho Lacan no quiere decir que tengamos que estar de acuerdo y en todo caso, hay que fundamentar si uno está de acuerdo o no, pero me parece que es una frase interesante para pensar, cuando él dice: no existe el sado-masoquismo, que no existe el sado-masoquismo, no que no exista el sadismo o el masoquismo, no existe el sado-masoquismo, no existe la pareja complementaria. Pero, salvo en una situación muy particular, agregaría yo: en el fantasma neurótico, porque el fantasma neurótico es una particular relación de complementariedad entre el padre como el Otro, como la figura del Otro del fantasma en el…, cuyo modelo es el segundo tiempo del fantasma Un niño es castigado, de Freud, donde el niño en el fantasma, o el sujeto del fantasma, está identificado al objeto de maltrato del Otro, con lo cual el padre del fantasma, del fantasma, no de la realidad, el padre del fantasma, es una de las figuras del Otro que queda como un Otro sin tachar porque si no sería un amo de morondanga, porque el amo tiene que tener un esclavo y entonces el sujeto se ofrece como un esclavo para sostener a ese Otro bajo la figura del padre, como un Otro absoluto ¿no? (…), decía Freud, el padre me pega, no mi padre me pega, no dice mi padre me pega, no dice (…), Freud decía (…), es decir: el padre me pega, porque el padre del fantasma, ya que ese es el modelo de todo fantasma que Lacan después va a tomar el fantasma fundamental, el padre me pega quiere decir que el padre es la figura del Otro absoluto que ahora tiene su esclavo en tanto el sujeto del fantasma se ofrece como objeto de maltrato al Otro. Ahí se establece una relación complementaria, él padre… ¿qué es el padre del fantasma?, el padre del fantasma es a figura que neutraliza la inconsistencia del Otro, es decir, neutraliza la castración, porque el padre ahora es el padre absoluto; el padre en el fantasma es una figura del Otro, que ahora queda como un Otro consistente, por eso la neutralización de la inconsistencia del Otro en el fantasma es el resultado de la identificación del sujeto con el objeto de maltrato. Por eso todo neurótico es masoquista en su fantasma. Porque sostiene la garantía, y volvemos al mismo punto del que entonces, cuando la garantía falla, cuando el fantasma vacila, ahí es necesario encontrar algún punto de sostén en la creencia. Y vuelvo a decir: el neurótico necesita creer, y supone que hay otro que ya sabe, sobre eso que él nunca encuentra, que es la satisfacción. El neurótico es, ustedes lo saben, un permanente insatisfecho, claro, no es lo mismo la insatisfacción histérica que la insatisfacción obsesiva, pero es insatisfacción al fin. Lo que define, por lo menos una de las notas definitorias de la condición neurótica, es la insatisfacción. Y el neurótico cree que existe en algún lugar un ser o varios seres para los cuales no rige la insatisfacción. En ese sentido, decía, que el ideal del neurótico es la perversión, y la particular fascinación del neurótico con el perverso, y la particular consecuencia que esto tiene que en el campo del psicoanálisis se pueda elaborar, como se ha elaborado, una teoría neurótica sobre la perversión, una teoría neurótica sobre la perversión dice esto: que el perverso es alguien, estoy hablando de una teoría neurótica de la perversión, que se establece muchas veces como una teoría de la perversión pero que no es más que un prejuicio neurótico sobre la perversión, y entonces de eso se establece una teoría y se cree que la perversión es una transgresión de la ley, y que el perverso goza cuando quiere y hace lo que quiere, y cuando quiere y como quiere, porque está fuera de la ley.
¿Qué es si no la tesis fundamental que Lacan plantea, por ejemplo, en Kant con Sade, cuando dice que el neurótico está sometido a una ley pero el perverso también está sometido a una ley, particularmente una ley obscena y feroz, que le ordena gozar?, como si la ley a la que estuviera sometido el perverso fuera la siguiente: hay que gozar, no es que él decide gozar, cuando quiere, como quiere, no, no, no, está sometido a la ley que le impone superyoicamente: hay que gozar. Por eso es ejemplar la lectura del Marqués de Sade, la lectura del Marqués de Sade es extraordinaria, siempre y cuando uno considere que el Marqués de Sade, por supuesto, no era un perverso."...
junio 24, 2008
Presentación de Martín Baudizzone
El Sábado 19 de Julio Martín Baudizzone presentó:
Fragmento de la charla:
mayo 13, 2008
Presentación de Marta Beisim: "Los pacientes difíciles"
El sábado 24 de Mayode 2008, MARTA BEISIM presentó "Los Pacientes Difíciles" Comentario sobre un caso clínico en el que se atenderá específicamente a cuestiones transferenciales y diagnósticas.
abril 06, 2008
Charla de Juan Ritvo - "Sobre la posibilidad de una Psicopatología Psicoanalítica"
Juan Ritvo "Sobre la posibilidad de una Psicopatología Psicoanalítica"
Por supuesto que en el psicoanálisis esto hace crisis muy violentamente, y en la psicología y en la psiquiatría, se producen los síntomas de las embolias teóricas que tienen estas disciplinas. Ustedes ven cosas a veces grotescas, disimuladas por una terminología universitaria. Pero es cuestión de que nosotros no hagamos lo mismo. Entonces, no se puede construir ya no el cuadro sino la estructura sin acudir a la singularidad, por lo tanto uno no da ejemplos, ese es el tema: no hay ejemplos. Y además, esta construcción evoca rigurosamente lo que uno hace cuando analiza, yo creo que hay que partir de ahí: ¿qué hace uno cuando analiza?
Se ha dicho muchas veces que el concepto se olvida, y es cierto eso. Si uno tiene presente una estructura clínica en el momento que escucha, no escucha, es obvio esto. Sin embargo, es cierto que si no tuviera las estructuras clínicas, tampoco se orientaría, ¿qué quiere decir orientarse en la clínica? Porque algunos que irresponsablemente hablan de escuchar libremente, creen que el analista es una especie de literato, y además con una idea falsa de la literatura, porque la literatura tiene su rigor. Si me pongo a escuchar, lo único que hago es identificarme con lo que escucho si no tengo un marco de referencia. Pero el marco de referencia no puede actuar suturando o saturando el campo. Todos tenemos la experiencia, sobre todo cuando empezábamos, que cuando alguien hablaba, decíamos: ‘¡Ay!, ¿qué es éste?’ Está bien, son los lejanos comienzos, después uno se olvida, por suerte, o aprende que hay que olvidar. Aunque hay olvidos y olvidos. Pero hay un olvido fructífero, porque lo olvidado reaparece en el momento en que es evocado por algo de lo escuchado, no de lo meramente oído. Yo diría: no hay analista si no hay una pasión por la singularidad de la materialidad del habla, que es la materialidad del cuerpo libidinal. Esto es evidente. Yo no digo que la pasión por la singularidad defina la de analista, o a lo que Lacan llama el deseo del analista, pero es un momento que lo integra.
Ahora, es cierto que esa pasión por la singularidad, nos hace descubrir en los mínimos detalles, algo que está articulado de un modo extremadamente singular y aquí y ahora, aunque se trate de un aquí que repite el allí mítico, al concepto. Pero el concepto no vuelve de un modo explícito, vuelve de un modo implícito. Si no vuelve de un modo implícito, no hay análisis, tampoco lo hay si vuelve de un modo explícito. Yo creo que se puede hablar muchísimo sobre este tema, pero quería presentarles lo que creo yo, un esquema. Esto no es nada más que un esquema preliminar.
octubre 23, 2007
Presentación de Mario Levin
El 3 de Noviembre de 2007, Mario Levin hizo su presentación:
Fragmento de la charla: Si bien se trata de mantener con ustedes algunos comentarios sobre la imagen, parto de una idea: tanto el cine como el psicoanálisis, se construyen alrededor de una relación que es la misma para ambas prácticas, hecho que permite ir más allá de la simple constatación de que aparecen en la misma época, a fines del siglo XIX.
Sin olvidarse de que son dos cosas diferentes, el cine es un arte y el psicoanálisis aparece en el campo de la ciencia, se puede señalar que la relación imagen-sonido se impone tanto a la práctica cinematográfica como a la reflexión psicoanalítica, aunque desde luego funciona en el interior de operaciones diferentes. Así como en el siglo XVII los autómatas son objetos de la reflexión filosófica y científica en la búsqueda de una definición racional del hombre, también son objetos artísticos y su construcción va más allá de un simple divertimento. Planteamos que la relación imagen-sonido estaba en el aire de la época, y no sólo en relación con ciertos desarrollos técnicos. Al mismo tiempo, estos comentarios, se sostienen en la certeza de que la relación imagen-sonido no es contingente en cine ni tampoco en psicoanálisis.
septiembre 03, 2007
Presentación de Jorge FUKELMAN
Yo había pensado también que por ahí podíamos charlar un poquito respecto a la significación, y en relación a la significación, lo que se ha dado en nombrar como el trabajo de la pulsión, pero viendo la hora, más bien les propongo lo siguiente, si quieren nos detenemos aquí y después ustedes toman por donde quieren las preguntas que quieren..."
julio 31, 2007
Presentación de Norberto Giarcovich
junio 25, 2007
Presentación de Ricardo Avenburg
El Sábado 30 de Junio de 2007, Ricardo Avenburg dialogó con nosotros en torno a algunas "PREGUNTAS ACERCA DEL SUPERYO"
abril 19, 2007
Presentación de Juan Ritvo
Fragmento de la Charla: "Ustedes saben que hay un problema clásico ya en Freud, se lo ha subrayado mil veces, que el lenguaje del deseo y el lenguaje de la pulsión, en Freud no coinciden. Son dos escenas distintas la escena de la pulsión y la escena del deseo en Freud"... "Entonces esta ambigüedad del deseo es heredada por Lacan y tramitada en otro plano. Pero lógicamente en Lacan también hay problemas en la articulación entre el deseo y la pulsión, y tendríamos que preguntarnos si este no es un tema central del psicoanálisis, más allá de Freud y de Lacan. Para decirlo de un modo muy sintético y un poco a tientas: el problema de la pulsión plantea el problema del cuerpo, que es previo al sujeto en un sentido lógico más que cronológico. El problema del deseo está ligado al sujeto y a su evanescencia..."
Fragmento de la charla de Alberto Marchilli, octubre de 2006
Aquí publicamos un fragmento de la charla de Alberto Marchilli "Acerca de la Pulsión".
... "Saben que la pulsión tiene cuatro términos: la zona erógena, el fin, el empuje y el objeto. Lo que nos interesa ahora es solamente pasar por acá para recordar que estos cuatro términos a diferencia de lo que sería un instinto -y esto es bien claro en Freud- son disjuntos, es decir, no tienen nada que ver uno con el otro, no armonizan nunca, y esto es lo que caracteriza a la pulsión. Quiero decir, no hay un objeto en el que se cumpla el fin que sea adecuado a la zona para que la perentoriedad se calme. Por otro lado, esta pulsión podría decirse que trascurre fuera del psiquismo, podría decir no, esto es lo que dice Freud. Si prestamos atención vamos a ver que Freud una y otra vez dice, por ejemplo, cuando hablaba de la masturbación y del autoerotismo; pero también hablando de la pulsión que trascurre libre de representaciones en algún punto, lo que dice es que no es psíquica. Y resulta de todo esto que solamente hay algo psíquico –si quieren o si tienen alguna duda de esto después les leo citas-, lo psíquico es cuando ya se ha convertido esto en la fantasía.
La otra cuestión es ¿la pulsión es inconsciente? Porque la fantasía en términos de Freud sí lo es, la pulsión -ahí dice Freud- es un concepto límite entre lo somático y lo psíquico. Digo esto porque me parece que hay que acentuarlo mucho, de las definiciones que da Freud entre lo somático y lo psíquico. Digo esto porque me parece que hay que acentuarlo y mucho: de las definiciones que da Freud de la pulsión esto del concepto límite porque, por ejemplo, en matemáticas un límite es algo que no pertenece a un conjunto, los números irracionales son límite para los reales porque se excluyen del conjunto para de los números reales. Si la pulsión es un concepto límite entre lo psíquico y lo somático, podemos ver ahí por qué Lacan se sirvie del ocho interior. Todos creo que lo deben conocer: dos discos superpuestos cocidos en unos pocos puntos, en verdad tienen que ser dos como mínimo. Pero estos puntos -no me atrevo a decir ‘son’ porque es imposible- representan en el espacio de tres dimensiones al infinito del plano proyectivo -no importa si alguien no lo conoce, simplemente imaginen dos discos pegados por un punto, para hacerlo más fácil, que fuera ilocalizable en el espacio, es decir, más bien un agujero. Uno de los discos es la realidad sexual (más allá de la imaginación que siempre corre cuando Lacan dice ahí la realidad sexual, es la realidad sexual), esto es la sexualidad biológica que solo tiende a la reproducción y al mantenimiento de la especie. Del otro lado, el otro disco, es el inconsciente pensado allí como demanda, esto es, la demanda, el rasgo unario, la diferencia, la imposibilidad de alcanzar la identidad de percepción –si quieren-, y con esto el funcionamiento mínimo o básico, de lo que va a dar lugar luego a toda la retórica. Entre el inconsciente y la realidad sexual, es que se abre este agujero que es la pulsión, y está producido en nuestra práctica, podríamos decir, no reabierto porque está abierto y es una herida que nunca cierra, sino que puesto en cuestión en nuestra práctica por el deseo del analista. Con esto quiero decir, es en el deseo del otro que ese agujero se ha originado, y es a esto a lo que alude Freud con el origen de la masturbación.
agosto 23, 2006
Presentación de Francisco González Cobreros
Francisco Gonzalez Cobreros presentó: "La Pulsión en Freud y en los post-freudianos". Dicha charla se realizó en dos encuentros: en el primero Francisco desplegó la pulsión en Freud, y en la segunda, del 23 de septiembre, se dedicó a trabajar la pulsión en algunos post-freudianos.
Fragmento de la segunda charla: Para Melanie Klein el impulso, el drang, tiene una dirección y tiene un objeto, no se puede hablar de un impulso en el aire que después no sé qué, no tiene sentido. Tanto no tiene sentido, y ustedes saben, que un concepto como el de autoerotismo no tiene ningún lugar en su teoría, tanto es así que incluso su primer obra teórica fuerte que son los textos que aparecieron en Desarrollos en Psicoanálisis plantea de que la concepción inicial desde el comienzo hay relación de objeto. Lo cual abre una concepción difícil, distinta, que va a traerle algunos problemas a la Escuela Inglesa en algunas cuestiones. No así en lo que hoy en día se llaman las patologías de border, que creo, son ellos los que las constituyeron como tal. Cuando uno lee a Klein se da cuenta que es muy desprolija aunque sí es impactante, no van a encontrar la elegancia y el pulimiento de los conceptos freudianos y menos todavía los de Lacan. Pero rápidamente uno se da cuenta que barre una barbaridad de fenómenos clínicos y sobre todo aquellas estructuras -después se las voy a tratar de mostrar- que justamente no son bien definidas, lo que hoy en día se llaman las patologías de border; los ingleses no tienen ningún drama en explicarlas, y van a ver por qué.
mayo 14, 2006
Presentación de José Zuberman
Reuniones de Psicoanálisis en Lectura - Año 2005
Sábado 19 de Noviembre a las 10,30 horas: el invitado fue HÉCTOR COTHROS, quien habló sobre "Pulsión de vida y Pulsión de muerte".
- Sábado 3 de Diciembre a las 10,30 horas: el invitado fue CARLOS BASCH, quien presentó un recorte denominado "El silencio pulsional".
abril 05, 2006
Psicoanalisis en Lectura - Presentación
En ese intento, invitamos a compartir un espacio de presentación y diálogo centrado en la PULSION, siguiendo el camino recorrido en el año 2005. Durante 2006, seguiremos trabajando los miércoles. Los sábados están convocados psicoanalistas en lectura del concepto de pulsión.
psicoanalisisenlectura@gmail.com