junio 24, 2008

Presentación de Martín Baudizzone


El Sábado 19 de Julio Martín Baudizzone presentó:
La Melancolía, su transcurrir a través del tiempo y las diferentes lecturas en sus respectivas épocas

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El Sábado 14 de Junio Pablo Kovalovsky hizo su presentación sobre "Hipocondrías"
Fragmento de la charla:
Bueno, sobre este tema tengo muchas notas, hace varios años que trabajo, pero a mí me interesaba comentarles cómo fue el recorrido por el cual llegué a la hipocondría, y en realidad fue a través de Freud, porque Freud en el Proyecto, va a decir de que el mecanismo del dolor da una respuesta económica, se trataría de un exceso de cantidad, o sea, de los flujos que desde el exterior irrumpen, rompiendo las protecciones antiestímulo, barriendo así con las cadenas asociativas. Pero iba a decir que aparece algo del orden de una exterioridad, que luego se renueva desde el interior del organismo. O sea, esta intensidad del estímulo, se reedita algo de lo interior del organismo. Vale decir de que se genera un cierto surco de facilitación constituido por esta irrupción de barrido, un barrido que genera un surco donde no deja ninguna asociación para enhebrar, como si hubiese allí una inscripción sin articulación alguna. Pero alrededor de este surco, lo que Freud va a decir, y que está suscrito, van a ver que hay distintas notas, porque lo ponen con un nombre y luego con otro, va a llamar que hay células secretoras, que en otro lugar llama motoras. Esas células secretoras, alrededor de ese surco generan un cierto borde alrededor del agujero asociativo dejado por este surco traumático. Entonces este surco inaugural va a llegar a ser un surco que encaja para Freud, según la línea en la cual lo que produce dolor para Freud es el aumento de tensión, o sea, estas células secretoras aumentan de tensión, libidinalmente, todo el borde del surco, o sea, como que frente a este arrasamiento, hay un dolor que le hace borde. Es por eso que ese surco entiendo yo que puede transformar esa cantidad que viene del exterior en una cierta literalidad, porque está enmarcado por este aumento de tensión de estas células que Freud vacila en cómo llamarlas, pero que desde mi lectura tienen su razón de ser, fundamentalmente porque es una línea que no está aislada en Freud, en el manuscrito G, de la melancolía, también va a hablar de estas células secretoras y de producir la excitación compensatoria, no, va a dar un efecto de expulsión y de succión de las magnitudes contiguas que evocan estas células secretoras del proyecto, pero esta excitación se va a escapar por ese agujero dejado por este surco, al modo de una hemorragia, término retomado también en “Duelo y melancolía”. Entonces el dolor, apunto a esto, localiza el borde del agujero imposible de pasar. Estoy subrayando la función localizadora del dolor. Localizadora de una pérdida, de un traumatismo, si seguimos a Freud, de un surco donde algo de lo simbólico está arrasado, de un surco real, donde el dolor localiza. Es como si le prestase de alguna manera, y por eso yo hablo no de significantes, sino de literalidad, como si le prestase un imaginario a este surco real, al localizarlo.

mayo 13, 2008

Presentación de Marta Beisim: "Los pacientes difíciles"


El sábado 24 de Mayode 2008, MARTA BEISIM presentó "Los Pacientes Difíciles" Comentario sobre un caso clínico en el que se atenderá específicamente a cuestiones transferenciales y diagnósticas.
Fragmento de la charla:
El esfuerzo vano o la desesperanza, nos lanzan a la ideade una figura de la cual habla Freud en “El problema económico de masoquismo”, como una oscura fuerza que metaforiza el poder de la pareja parental. Creemos que el tiempo de estos análisis de los que nos habla Betty Joseph, es el tiempo del destino, en el sentido de que se nos presenta una problemática donde todo se ha jugado ya, en otro tiempo. De modo que en éste, el del análisis, se perpetúa la queja por el cumplimiento inexorable de lo acontecido. El eterno rezongo, la eterna queja de estos pacientes, ¿acaso tiene lugar en el tiempo en el que el análisis transcurre? Todo parece indicar que no, y quizás esa es la vía por la que debería irse. ¿Cómo puntuar un tiempo de análisis, en un análisis a perpetuidad, que siempre fue y que siempre será? Que ya se cumplió y que se cumple lo ya cumplido, y que se seguirá cumpliendo lo que se cumple y lo que se cumplirá, actualizando la queja. La voz de la interpretación debe quejarse por todo lo que no se quejó. Debe transportar a la palabra toda la rabia que en algún momento se enquistó en una posición de retraimiento y silencio. Pero no debe ser la voz de alguien, sino la de la analista, que habla desde un lugar otro, casi como una voz impersonal. Aunque en la última parte de su genial obra “Tótem y tabú” Freud aborda en uno de los apartados el tema de la culpa trágica, y aunque no coincida exactamente con la idea que aquí sustentamos, guarda sin embargo alguna similitud con ella. Freud nos recuerda allí la función del héroe trágico que, habiendo cometido un crimen, sufre por ello, y con su sufrimiento, redime al coro. De esta manera también nos aclara acerca de la función del coro, que comenta los sufrimientos del héroe, simpatizando con él, compadeciéndose de su desgracia, debido a que pesa sobre sus miembros, los de la horda fraterna, la responsabilidad por el mismo crimen. La voz impersonal a la que hacíamos referencia como una manera de trabajar la transferencia en este caso, se hace similar a la función que Freud lee como propia del coro trágico. El sentido que le damos a impersonal, está acotado a la consideración de que no se trate de la voz de alguien, sino de una pluralidad, o de una instancia. Posiblemente la diferencia que podríamos establecer para el abordaje de estos casos, sería la de que el comentario de su sufrimiento, no tendería a simpatizar con el héroe ya constituido, que es lo que ocurre en el polo trágico, sino ubicarlo como tal, como héroe. Es decir, a situarlo en relación con su acto. De este modo, podríamos concluir con Betty Joseph y al mismo tiempo sin ella, que los pacientes que consideramos difíciles o graves, e incluso inanalizables, nos interrogan en el corazón mismo de nuestro trabajo. Y con el paso que hemos intentado dar, en cuanto a plantear qué sería retrabajar la transferencia en los casos que nos fueron presentados, nuevamente creemos que el sentido, ya sea en su forma de buen sentido o de sentido común, es el que nos hace caer en una trampa renovada. Estar a la altura del propio acto implica a veces no querer llegar a ninguna parte, y hacerlo.

abril 06, 2008

Charla de Juan Ritvo - "Sobre la posibilidad de una Psicopatología Psicoanalítica"


"Psicoanálisis en lectura" inició su Ciclo 2008, el 19 de abril, con la presentación de
Juan Ritvo "Sobre la posibilidad de una Psicopatología Psicoanalítica"
Fragmento de la charla:
Ni Freud ni Lacan, y Lacan menos aún, nunca han dado una versión sistemática ni de neurosis obsesiva ni de histeria, y menos de la psicosis. Porque ustedes ven que siempre aparece oportunamente una reflexión que es iluminante, luego se eclipsa, y vuelve otra reflexión iluminante. Con el conjunto de todo eso, el docente de psicoanálisis, todos somos un poco docentes, componemos un cuadro. Pero el problema es cuando queremos hacer de ese cuadro, un concepto en el sentido tradicional del término. Y en el sentido tradicional del término, se elimina el patchwork, y se lo reduce todo a una lógica binaria, rígida, de presencia – ausencia. Y esa elementalidad taxonómica, es lo que permite siempre incluir o excluir algo, sin admitir que algo puede quedar incluido en tanto excluido.
Por supuesto que en el psicoanálisis esto hace crisis muy violentamente, y en la psicología y en la psiquiatría, se producen los síntomas de las embolias teóricas que tienen estas disciplinas. Ustedes ven cosas a veces grotescas, disimuladas por una terminología universitaria. Pero es cuestión de que nosotros no hagamos lo mismo. Entonces, no se puede construir ya no el cuadro sino la estructura sin acudir a la singularidad, por lo tanto uno no da ejemplos, ese es el tema: no hay ejemplos. Y además, esta construcción evoca rigurosamente lo que uno hace cuando analiza, yo creo que hay que partir de ahí: ¿qué hace uno cuando analiza?
Se ha dicho muchas veces que el concepto se olvida, y es cierto eso. Si uno tiene presente una estructura clínica en el momento que escucha, no escucha, es obvio esto. Sin embargo, es cierto que si no tuviera las estructuras clínicas, tampoco se orientaría, ¿qué quiere decir orientarse en la clínica? Porque algunos que irresponsablemente hablan de escuchar libremente, creen que el analista es una especie de literato, y además con una idea falsa de la literatura, porque la literatura tiene su rigor. Si me pongo a escuchar, lo único que hago es identificarme con lo que escucho si no tengo un marco de referencia. Pero el marco de referencia no puede actuar suturando o saturando el campo. Todos tenemos la experiencia, sobre todo cuando empezábamos, que cuando alguien hablaba, decíamos: ‘¡Ay!, ¿qué es éste?’ Está bien, son los lejanos comienzos, después uno se olvida, por suerte, o aprende que hay que olvidar. Aunque hay olvidos y olvidos. Pero hay un olvido fructífero, porque lo olvidado reaparece en el momento en que es evocado por algo de lo escuchado, no de lo meramente oído. Yo diría: no hay analista si no hay una pasión por la singularidad de la materialidad del habla, que es la materialidad del cuerpo libidinal. Esto es evidente. Yo no digo que la pasión por la singularidad defina la de analista, o a lo que Lacan llama el deseo del analista, pero es un momento que lo integra.
Ahora, es cierto que esa pasión por la singularidad, nos hace descubrir en los mínimos detalles, algo que está articulado de un modo extremadamente singular y aquí y ahora, aunque se trate de un aquí que repite el allí mítico, al concepto. Pero el concepto no vuelve de un modo explícito, vuelve de un modo implícito. Si no vuelve de un modo implícito, no hay análisis, tampoco lo hay si vuelve de un modo explícito. Yo creo que se puede hablar muchísimo sobre este tema, pero quería presentarles lo que creo yo, un esquema. Esto no es nada más que un esquema preliminar.

octubre 23, 2007

Presentación de Mario Levin


El 3 de Noviembre de 2007, Mario Levin hizo su presentación:
IMAGEN-SONIDO (Una relación necesaria)
"Comentarios sobre la imagen" desde la perspectiva del cine y del psicoanálisis

Fragmento de la charla: Si bien se trata de mantener con ustedes algunos comentarios sobre la imagen, parto de una idea: tanto el cine como el psicoanálisis, se construyen alrededor de una relación que es la misma para ambas prácticas, hecho que permite ir más allá de la simple constatación de que aparecen en la misma época, a fines del siglo XIX.
Sin olvidarse de que son dos cosas diferentes, el cine es un arte y el psicoanálisis aparece en el campo de la ciencia, se puede señalar que la relación imagen-sonido se impone tanto a la práctica cinematográfica como a la reflexión psicoanalítica, aunque desde luego funciona en el interior de operaciones diferentes. Así como en el siglo XVII los autómatas son objetos de la reflexión filosófica y científica en la búsqueda de una definición racional del hombre, también son objetos artísticos y su construcción va más allá de un simple divertimento. Planteamos que la relación imagen-sonido estaba en el aire de la época, y no sólo en relación con ciertos desarrollos técnicos. Al mismo tiempo, estos comentarios, se sostienen en la certeza de que la relación imagen-sonido no es contingente en cine ni tampoco en psicoanálisis.

septiembre 03, 2007

Presentación de Jorge FUKELMAN

En el marco del espacio de trabajo acerca de la PULSIÓN, el Sábado 22 de Septiembre de 2007, Jorge Fukelman participó con una ponencia que tituló "DAR A PENSAR"
Incluimos un fragmento de su exposición:
"... Yo he tenido oportunidad de escuchar de 2 personas distintas, distinto sexo, distintas características, distintas ocupaciones, que no se miraban en el espejo, o más bien, que preferían no mirarse en el espejo. Una de estas personas, que estuvo un tiempo en tratamiento conmigo, yo recuerdo, contó en una sesión un sueño, de esto hace bastante tiempo, así que no voy a poder textual, pero el sueño era más o menos así: que había alguien que estaba por tener un parto, y a esta persona, que se dedicaba a la medicina, que era médica, la llamaban para que ayudara en el parto, como era un parto aparentemente sencillo, iba a ayudar, y ahí se daba cuenta que era un parto complicado, cuando iba a observar maniobras de parto, lo que veía era, donde debía estar el útero, o el cuello de útero, veía un espejo enmarcado, sueño que, a mi entender, tuvo una única asociación, que fue a la sesión siguiente, que dijo que había decidido dejar de analizarse: fue un parto realmente. Lo recordé por el intento, creo, más o menos frustro, de extraerse del espejo, extraerse del espejo quiere decir que, en ciertas situaciones, el espejo, la imagen en el espejo, puede tener tal fuerza, tal pregnancia, que no deja lugar para el sujeto, no deja lugar para la palabra. En más de una foto de Nebrera parece en silencio, según su voluntad, según su voluntad refiere, aparentemente, al procedimiento que ese cuerpo va haciendo cada vez más marcado. Es decir, en ciertas situaciones, el espejo, la imagen en el espejo, y aquello que es reflejado, se hace uno, se unifica, eso es quedar atrapado en el espejo, es decir, no queda nada del lado de acá, del espejo. Al revés, podríamos plantearnos en qué se basa, cuál es el basamento, para que quede algo del lado de acá, es decir, para que haya una distancia entre el reflejo, y aquello que es reflejado, si hay una distancia, permítanme que lo diga así, y volvemos sobre, en un sentido, lo icónico. Supónganse una bandera, la bandera de la nación o la bandera de un club de fútbol, cuando la barra brava va a robar la bandera del otro equipo, a nadie se le ocurre que va a robar un trapo, un género, que tiene tales y cuales colores, de hecho, podemos matarnos tratando de defender ese género que está pintado de tales y cuales colores. Quiero decir: la bandera ahí tiene algo que se acerca a la presencia, no es simplemente que representa, sino que tiene algo más, un estudioso, un tipo realmente muy interesante, un tipo que se llamaba, murió no hace tanto tiempo, Louis Marin, que trabajó muchísimo sobre la representación, decía que se podría decir que ahí entre lo que representa y lo representado, hay una relación incestuosa, entonces decía, para que haya una distancia entre lo que es reflejo y lo que es reflejado, en tanto distancia, tiene que haber allí algo que falta, esto algo que falta sin duda nos hace recordar la distancia entre un significante y otro significante, como se dice por ahí, un vacío imposible de llenar, que refiere al vacío del Otro, ¿qué hacemos nosotros con un vacío, qué hacemos nosotros con el vacío del Otro? Podríamos decir que en el vacío del Otro ubicamos una falta, es decir, que lo limitamos. Fíjense que el límite, para esto, es lo que nos permite salir. Hay un libro que se llama, también hay una película, “Un lugar sin límites”, ¿alguien lo leyó? Lo que simplemente viene a cuento de, fíjense que de un lugar sin límites es imposible salirse. Esta ubicación de una falta, decía, no es que llene el vacío, sino que produce una ubicación, una delimitación, el alrededor de esto que se pone en juego la pulsión. En este sentido, me pareció importante este movimiento de, el total silencio de las fotos, a ahora hay palabras que cobraron significado, fíjense que son palabras que atañen a la intimidad: la vergüenza, el disgusto, el odio. Quiero decir, cuando digo para esto la intimidad, que no todo está a la vista.
Yo había pensado también que por ahí podíamos charlar un poquito respecto a la significación, y en relación a la significación, lo que se ha dado en nombrar como el trabajo de la pulsión, pero viendo la hora, más bien les propongo lo siguiente, si quieren nos detenemos aquí y después ustedes toman por donde quieren las preguntas que quieren..."
Continúa...

julio 31, 2007

Presentación de Norberto Giarcovich

El Sábado 11 de Agosto de 2007, Norberto Giarcovich dialogó con nosotros sobre
CULPA Y MASOQUISMO MORAL.
Fragmento de la charla: "El límite del bien es definido a partir del discurso del rico, llamado paradojalmente, platónico, y va a culminar en el discurso de la dominación, en el discurso del tirano, que plantea: sigan trabajando, produciendo bienes, el deseo puede esperar. Se trata, entonces, de la dominación, porque la verdadera naturaleza del bien se debe a que es respuesta a un poder posible. El bien, va a quedar en relación con el campo del ideal del yo, el campo del narcisismo y del principio del placer. Se da allí el temor de ser privado de los bienes por otro con más poder, posible aniquilador, que puede ser representado por la figura del destino. Para Lacan: la estructura del ideal es afirmar que al otro le va bien, lo que se relaciona con la culpa, en la medida en que ella estaría al servicio de cubrir la falta del Otro. El segundo límite, el de la belleza tiene que ver con la estructura del fantasma e insinúa la dimensión del goce, como lo muestra el trabajo de Kant sobre lo bello y lo sublime. Lo bello alegra sin inquietar, mientras que lo sublime deja traslucir esa dosis de horror que denuncia sus vínculos con el goce. Vemos que el odio, según Aristóteles, no va a quedar dentro de las pasiones tristes como el temor al otro, sino que va a relacionarse con la existencia misma del otro. El que está enojado está triste en tanto quiere que el otro pague; mientras el que odia no, porque quiere que el ser del otro no exista. Este odio vuelto al interior, sería el que conformaría el componente sádico del superyo".

junio 25, 2007

Presentación de Ricardo Avenburg


El Sábado 30 de Junio de 2007, Ricardo Avenburg dialogó con nosotros en torno a algunas "PREGUNTAS ACERCA DEL SUPERYO"
Fragmento de la charla: "El superyo es la presencia del padre muerto. Muchos analistas obviamente no lo aceptan, bueno, no está demostrado lo del padre primitivo, la parte escindida, etc., y toda la bibliografía lo dice, obviamente ya que son cosas que no pueden ser observadas, por lo tanto no es un tema para discutir si es que existe o no, lo mismo que si existe o no existe pulsión de muerte, sí o no. Para este seminario voy a trabajar un concepto de Kant. Kant dice que los juicios analíticos, corresponden a una descomposición de un concepto en sus elementos, pero que no agrega nada al conocimiento, el juicio analítico, el juicio es el despliegue de lo que uno ya tiene y lo sabe, uno analiza, descompone algo que ya tiene ahí..." "El concepto de superyo es un concepto especulativo, tiene que ver con la historia filogenética..."

abril 19, 2007

Presentación de Juan Ritvo

En la reunión del Sábado 28 de abril de 2007,
Juan Ritvo presentó: "Pulsión y deseo".

Fragmento de la Charla: "Ustedes saben que hay un problema clásico ya en Freud, se lo ha subrayado mil veces, que el lenguaje del deseo y el lenguaje de la pulsión, en Freud no coinciden. Son dos escenas distintas la escena de la pulsión y la escena del deseo en Freud"... "Entonces esta ambigüedad del deseo es heredada por Lacan y tramitada en otro plano. Pero lógicamente en Lacan también hay problemas en la articulación entre el deseo y la pulsión, y tendríamos que preguntarnos si este no es un tema central del psicoanálisis, más allá de Freud y de Lacan. Para decirlo de un modo muy sintético y un poco a tientas: el problema de la pulsión plantea el problema del cuerpo, que es previo al sujeto en un sentido lógico más que cronológico. El problema del deseo está ligado al sujeto y a su evanescencia..."

Fragmento de la charla de Alberto Marchilli, octubre de 2006

Alberto Marchilli estuvo con nosotros el Sábado 28 de Octubre de 2006.
Aquí publicamos un fragmento de la charla de Alberto Marchilli "Acerca de la Pulsión".

... "Saben que la pulsión tiene cuatro términos: la zona erógena, el fin, el empuje y el objeto. Lo que nos interesa ahora es solamente pasar por acá para recordar que estos cuatro términos a diferencia de lo que sería un instinto -y esto es bien claro en Freud- son disjuntos, es decir, no tienen nada que ver uno con el otro, no armonizan nunca, y esto es lo que caracteriza a la pulsión. Quiero decir, no hay un objeto en el que se cumpla el fin que sea adecuado a la zona para que la perentoriedad se calme. Por otro lado, esta pulsión podría decirse que trascurre fuera del psiquismo, podría decir no, esto es lo que dice Freud. Si prestamos atención vamos a ver que Freud una y otra vez dice, por ejemplo, cuando hablaba de la masturbación y del autoerotismo; pero también hablando de la pulsión que trascurre libre de representaciones en algún punto, lo que dice es que no es psíquica. Y resulta de todo esto que solamente hay algo psíquico –si quieren o si tienen alguna duda de esto después les leo citas-, lo psíquico es cuando ya se ha convertido esto en la fantasía.
La otra cuestión es ¿la pulsión es inconsciente? Porque la fantasía en términos de Freud sí lo es, la pulsión -ahí dice Freud- es un concepto límite entre lo somático y lo psíquico. Digo esto porque me parece que hay que acentuarlo mucho, de las definiciones que da Freud entre lo somático y lo psíquico. Digo esto porque me parece que hay que acentuarlo y mucho: de las definiciones que da Freud de la pulsión esto del concepto límite porque, por ejemplo, en matemáticas un límite es algo que no pertenece a un conjunto, los números irracionales son límite para los reales porque se excluyen del conjunto para de los números reales. Si la pulsión es un concepto límite entre lo psíquico y lo somático, podemos ver ahí por qué Lacan se sirvie del ocho interior. Todos creo que lo deben conocer: dos discos superpuestos cocidos en unos pocos puntos, en verdad tienen que ser dos como mínimo. Pero estos puntos -no me atrevo a decir ‘son’ porque es imposible- representan en el espacio de tres dimensiones al infinito del plano proyectivo -no importa si alguien no lo conoce, simplemente imaginen dos discos pegados por un punto, para hacerlo más fácil, que fuera ilocalizable en el espacio, es decir, más bien un agujero. Uno de los discos es la realidad sexual (más allá de la imaginación que siempre corre cuando Lacan dice ahí la realidad sexual, es la realidad sexual), esto es la sexualidad biológica que solo tiende a la reproducción y al mantenimiento de la especie. Del otro lado, el otro disco, es el inconsciente pensado allí como demanda, esto es, la demanda, el rasgo unario, la diferencia, la imposibilidad de alcanzar la identidad de percepción –si quieren-, y con esto el funcionamiento mínimo o básico, de lo que va a dar lugar luego a toda la retórica. Entre el inconsciente y la realidad sexual, es que se abre este agujero que es la pulsión, y está producido en nuestra práctica, podríamos decir, no reabierto porque está abierto y es una herida que nunca cierra, sino que puesto en cuestión en nuestra práctica por el deseo del analista. Con esto quiero decir, es en el deseo del otro que ese agujero se ha originado, y es a esto a lo que alude Freud con el origen de la masturbación.

agosto 23, 2006

Presentación de Francisco González Cobreros

En "Psicoanálisis en lectura", el Sábado 2 de Septiembre de 2006,
Francisco Gonzalez Cobreros presentó: "La Pulsión en Freud y en los post-freudianos". Dicha charla se realizó en dos encuentros: en el primero Francisco desplegó la pulsión en Freud, y en la segunda, del 23 de septiembre, se dedicó a trabajar la pulsión en algunos post-freudianos.
Fragmento de la primera charla: En realidad quiero decirles a dónde voy con todo esto, tanto recorrido quizá para la tesis que voy a presentar desanima porque es bastante humilde, pero creo que esto es lo que quiero probar: la energética creo que se podrá redefinir a partir de la teoría de las catástrofes, se buscará la manera, será difícil, pero no puede ser abandonada por los analistas. Lo cual quiere decir, que –por supuesto se supone que mi auditorio conoce el estructuralismo, conoce el ataque brutal que a partir del estructuralismo recibe cualquier ideal de fuerza, sobretodo a partir de un trabajo muy conocido y muy importante de Lêvi-Strauss que es sobre los trabajos de Marcel Mauss y la búsqueda de una matematización cualitativa vía el estructuralismo -que no vamos a poder entrar en eso-. De manera tal que yo creo que esto es ineliminable, cuando un analista diga de una paciente que es muy vergonzosa o que de pequeño fue extremadamente excitado o que hubo demasiado abuso, el “muy” es ineliminable. Un analista podría saber lo que dice cuando dice que alguien es muy vergonzoso, y decir mucho de lo que piensa en cuanto al recorrido de la pulsión. Esa es la idea, poder sostener el “muy”.

Fragmento de la segunda charla: Para Melanie Klein el impulso, el drang, tiene una dirección y tiene un objeto, no se puede hablar de un impulso en el aire que después no sé qué, no tiene sentido. Tanto no tiene sentido, y ustedes saben, que un concepto como el de autoerotismo no tiene ningún lugar en su teoría, tanto es así que incluso su primer obra teórica fuerte que son los textos que aparecieron en Desarrollos en Psicoanálisis plantea de que la concepción inicial desde el comienzo hay relación de objeto. Lo cual abre una concepción difícil, distinta, que va a traerle algunos problemas a la Escuela Inglesa en algunas cuestiones. No así en lo que hoy en día se llaman las patologías de border, que creo, son ellos los que las constituyeron como tal. Cuando uno lee a Klein se da cuenta que es muy desprolija aunque sí es impactante, no van a encontrar la elegancia y el pulimiento de los conceptos freudianos y menos todavía los de Lacan. Pero rápidamente uno se da cuenta que barre una barbaridad de fenómenos clínicos y sobre todo aquellas estructuras -después se las voy a tratar de mostrar- que justamente no son bien definidas, lo que hoy en día se llaman las patologías de border; los ingleses no tienen ningún drama en explicarlas, y van a ver por qué.

mayo 14, 2006

Presentación de José Zuberman

El Sábado 27 de Mayo de 2006, José Zuberman presentó su trabajo "Pulsión en Freud, en los post-freudianos y en Lacan".

Reuniones de Psicoanálisis en Lectura - Año 2005

Reuniones de Psicoanálisis en Lectura, acerca del concepto de Pulsión, en el año 2005:

Sábado 19 de Noviembre a las 10,30 horas: el invitado fue HÉCTOR COTHROS, quien habló sobre "Pulsión de vida y Pulsión de muerte".

- Sábado 3 de Diciembre a las 10,30 horas: el invitado fue CARLOS BASCH, quien presentó un recorte denominado "El silencio pulsional".

abril 05, 2006

Psicoanalisis en Lectura - Presentación

Interrogar los conceptos fundantes del Psicoanálisis no deja de ser una apuesta fuerte, ya sea por las dificultades que en el recorrido se presentan, ya sea porque posiblemente descubramos que algunos de esos saberes, aparentemente consolidados, sólo mantienen su consistencia en la autoridad de una enunciación. Es lo que hace necesario rehacer ciertos caminos para encontrarnos con la posibilidad de otra lectura.
En ese intento, invitamos a compartir un espacio de presentación y diálogo centrado en la PULSION, siguiendo el camino recorrido en el año 2005. Durante 2006, seguiremos trabajando los miércoles. Los sábados están convocados psicoanalistas en lectura del concepto de pulsión.

psicoanalisisenlectura@gmail.com